Posicionamiento SEO barato hoy, “annus horribilis” mañana

En estos tiempos de tantas dificultades económicas todos,  grandes y pequeños, hacemos lo humanamente posible por reducir costes y por ahorrar. Es algo totalmente comprensible pero esta actitud tan propia de la época en la que vivimos obligados por la realidad económica puede desencadenar los mismos problemas que queríamos evitar.

Para ir al grano; reducir gastos en el presupuesto para optimizar y posicionar nuestra web puede conllevar a una reducción importante de ingresos provenientes de internet, reducción que puede poner en peligro incluso la entera viabilidad del negocio y todo por reducir gastos en el lugar equivocado.

Muchos estarán pensando que “claro, que van a decir desde un blog que representa a una empresa de SEO”. Vamos a ver con varios puntos cómo el ahorro en posicionamiento web puede al final salirnos caro.

En la red, en internet, uno consigue en función de lo que paga. Conseguir una acción SEO exitosa lleva tiempo y tiempo es dinero.

Decidimos ahorrar en campañas de enlaces entrantes o “linkbuilding”. Esta decisión va a provocar una caída en la calidad de los enlaces pudiendo aparecer enlaces “spam “o que parecen “spam” y Google va a la caza de este tipo de enlaces (recordemos aquí al Penguin).

Decidimos ahorrar en diseño de la web y en su desarrollo. Esta decisión puede conllevar que nuestra web sea vulnerable en cuanto a su seguridad, que visualmente sea poco o nada atractiva, que la usabilidad para el usuario se convierta en un problema y que los ratios de conversión comiencen a ser pobres.

Decidimos ahorrar en contenido. Google introdujo el algoritmo Panda para luchar contra contenido pobre o la falta del mismo. Contenido pobre, aparte de enfrentarnos al Panda de Google, hará que el usuario abandone nuestra web y vuelva al buscador de Google a encontrar algo mejor que lo ofrecido por nuestro sitio.

Decidimos ahorrar en SEO. Si queremos resultados de visibilidad hay que pagar por ello. Ahorrar en profesionales SEO conlleva enfrentarnos a problemas de sobre optimización de la web, a tácticas poco o nada éticas también llamadas “black hat” y a conseguir pocos o ningún resultado.

Decidimos reducir en social media y su actualización. Las redes sociales son gratuitas pero el llevarlas al día lleva tiempo y tiempo es dinero. Reducir en este apartado provocará que nos topemos con personas que nos indicarán que con menos dinero nos aseguran una cantidad determinada de seguidores, prácticamente de la noche a la mañana. Este tipo de promesas, como lo de que tu web estará en el puesto número dos de Google, nunca proceden de un profesional y lo único que nos va a reportar en un futuro inmediato son resultados falsos y el cierre, en muchos casos, de nuestras cuentas en redes sociales por manipulación y falsificación de los mismos.

Estos puntos son ya suficientes para demostrar que un ahorro en SEO puede significar un desastre para nuestras webs y negocios online. No existe el SEO barato, simplemente no existe. Ponernos en manos de no profesionales puede suponer encontrarnos penalizados por Google, ver como nuestras cuentas en redes sociales son bloqueadas o cerradas y observar como nuestro tráfico o conversiones se reducen drásticamente o incluso desaparecen.

Tiempos malos corren para todos, pero una decisión de ahorrar costes en SEO puede suponer que nuestro año se convierta en un “annus horribilis”.

Comments are closed.